Cuando hablamos de una habitación no nos referimos necesariamente a un dormitorio, una habitación puede ser un estudio, una oficina, un cuarto de juegos, en fin, todo lugar que sea encerrado así lo denominaremos, y si bien es cierto, el diseño de cada uno puede ser un mundo totalmente diferente, lo importante es saber que hay principios de ubicación referente a los cuadros, aplicables en cualquiera de estos escenarios y que funcionan bastante bien independientemente del estilo de la habitación.
La ubicación de un cuadro no solo requiere de habilidades manuales sino también de buen gusto, nos tenemos que asegurar que la visualización del espacio sea estética y agradable, en primer lugar, no es simplemente colocar un cuadro porque nos gustó la imagen, se trata de lograr un equilibrio entre el gusto personal por el arte y la concordancia con el estilo de diseño, de igual manera intervienen factores claves como el marco de los cuadros y el tamaño de los mismos, lograr la armonía entre todo es alcanzar el éxito.
En decoración no existen como tales normas establecidas ya que muchas decisiones finales respecto al diseño dependen exclusivamente del gusto personal del decorador, sin embargo, si hay algunos patrones que se siguen regularmente con el fin de que el resultado sea el esperado, respecto a colocar cuadros en una habitación te presentamos una pequeña guía que puede ser muy útil:
1. Asegúrate que el cuadro este retirado del techo y a una distancia de 20cm a 30cm del mueble que tenga debajo, ya que si queda muy arriba puede dar la impresión de estar flotando y esto no sería agradable a la vista.
2. Que el cuadro quede a una altura aproximada de 170cm del piso con el fin de que su centro este a la altura de los ojos.
3. Cuidar la proporcionalidad entre cuadro y pared, de modo tal que, si una pared es grande, lleve un cuadro grande o varios pequeños creando una composición ya sea horizontal, vertical o en nube, en caso contrario, con una pared pequeña, lo mejor es usar un solo cuadro que impacte y sea foco central del lugar. Respecto a la distancia entre los cuadros también impera el mismo principio, a mayor tamaño de los cuadros mayor debe ser el espacio entre ellos.
4. Construir la armonía eligiendo cuadros con imágenes acordes al diseño.
5. Escoger cautelosamente el marco del cuadro teniendo presente el color, la textura y el grosor.
6. Aunque suene un poco lógico no está demás recalcar que el cuadro debe quedar totalmente derecho.
Por último, como consejo adicional, si tienes en la habitación una pared sin muebles úsala como un lienzo para crear una composición única, mezcla cuadros de diferentes tamaños, colores y diseños, siempre en pro de satisfacer un gusto propio y que refleje un ambiente de armonía y calidez.