Cuando nos encontramos ante la posibilidad de adquirir un cuadro, generalmente es porque estamos en medio de una remodelación, construcción o solo queremos un cambio para un espacio en el que seguramente pasaremos mucho tiempo, ya sea en la casa u oficina, la necesidad de decoración es aquella que surge en función a transformar un simple lugar en un sitio acogedor, que inspire a realizar algún tipo de actividad específica o solo descanso; partiendo de este punto, nos preguntamos ¿Cuál sería el cuadro ideal que acompañe esa pared a la que deseamos darle vida?, bueno, si te encuentras en esa encrucijada te ayudaremos con unos tips para elegir el cuadro perfecto.
Para iniciar necesitamos definir el estilo por el cual nos vamos a inclinar en la decoración de la locación, de este modo podremos tomar una decisión sobre el cuadro a exhibir, aquí te mostramos los estilos más comunes usados por los decoradores de interiores:

Estilo Vintage:

Este estilo está a la vanguardia sobre todo para los hogares, busca evocar un recuerdo de una época pasada, usando colores neutros y muebles antiguos totalmente restaurados, así bien, si este es el tipo de decoración que tienes, recomendamos elegir cuadros con tonos claros, sutiles, quizá blanco y negro o colores pastel, con temas de antaño.

Estilo Nórdico:

El estilo nórdico en particular pretende aportar más luz a los espacios, su decoración se basa en lo simple y busca una conexión con la naturaleza de una manera elegante, por lo que un cuadro que acompañaría bien este estilo es uno que refleje escenarios de la propia naturaleza como flores, montañas, las hojas de los árboles, o letras simples.

Estilo industrial:

Cuando hablamos de un estilo industrial nos lleva la imaginación al centro de Nueva York, una versión de infraestructura de fábrica adaptada a una casa u oficina, con vigas expuestas, piso en hormigón, paredes en ladrillo, si este es el caso, los cuadros a usar suelen ser minimalistas, con imágenes de ciudades o que en ellos predomine el color negro sin olvidar un punto focal de color que le de vida y modernidad.

Estilo Rústico:

En el toman protagonismo los materiales como madera en su estado más natural, piedra o fibras, busca trasmitir tranquilidad y calidez, tomando esta idea los cuadros más apropiados son aquellos con temática floral, de paisajes y montañas.

Estilo Boho-Chic:

Este estilo es muy interesante ya que se basa en crear un ambiente bohemio pero traído a la actualidad con toques modernos y artículos exóticos, por lo general las paredes están en tonos neutros lo cual nos permite darle vida con cuadros llamativos, con pinceladas notorias y coloridos.

Esperamos que lo anterior pueda ayudarte a tener una idea más clara de que cuadro elegir como centro de atención del espacio que deseas decorar, si bien todos los tips son muy importantes, lo más importante es la conexión que puedas sentir con el cuadro de tu elección, será lo primero que veas al entrar al lugar y debe ser una fuente de inspiración para ti.

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