El comedor es uno de los lugares más importantes de la casa, por no decir que el más significativo, es allí donde se reúne la familia para compartir algo más que alimentos, también momentos del día y de la vida, generar recuerdos y traerlos a memoria, es el corazón de la casa y debe ser inspirado en la calidez de un hogar, para su decoración es necesario resaltar la personalidad de la habitación y esto se consigue utilizando un estilo propio y deslumbrante que incluya por supuesto un cuadro o una composición de ellos, pero ¿Cómo saber cuál es el indicado?, bueno, puede que no haya una regla escrita para saberlo pues lo que realmente genera valor es el aprecio y el gusto personal, sin embargo tenemos algunos factores que puedes analizar para tomar esta importante decisión.
El tamaño:
Para iniciar debes conocer con certeza el espacio que tienes a disposición para colocar el cuadro, esto determinará el tamaño del lienzo, si es un área considerablemente grande puedes pensar en una composición de dos o más cuadros teniendo cuidado en no saturar la pared, ya que esto dará una percepción más pequeña de la habitación, por otra parte, si el área es pequeña la mejor opción es un solo cuadro proporcional a las medidas de la pared.
La temática:
Elegir la temática para el o los cuadros que colocarás en la pared de esta habitación es crucial, debes determinar cuáles son tus intereses personales en cuanto a adornos e imágenes que visualmente acompañen el espacio, puedes inclinarte por fotografías de seres queridos, pinturas reconocidas o dibujos que llamen tu atención, por lo general se utilizan obras de arte abstracto o figurativo, ya que se mezclan muy bien con muchos estilos decorativos, el arte abstracto incluye pinturas sencillas y sutiles que se adaptan con facilidad a la decoración, por otra parte, el arte figurativo contiene pinturas con imágenes más definidas lo cual puede captar en mayor medida la atención del espectador, la elección de estilos depende del gusto personal.
Los colores: Los colores del cuadro dependen de la tonalidad de la pared en la que irá ubicado, si las paredes de la habitación son claras, puedes elegir una imagen con colores vivos que contraste pero que a la vez haga juego con el estilo decorativo, también puedes utilizar un marco oscuro que acompañe al lienzo, ahora bien, si las paredes tienen tonos oscuros o muy coloridos, la mejor elección es un cuadro tenue pero con mucho carácter que resalte y sea protagonista.
Para finalizar, no olvides que la correcta posición de los cuadros es muy importante, así que asegúrate de que estén completamente derechos y bien colgados.